¿Debemos usar el Test de Salud Total como instrumento de ER Psicosocial?

salud Total

Somos conscientes de lo desconocida que resulta en ocasiones el área psicosocial para los técnicos. No ha sido hasta la última publicación de la Guía de Actuaciones de la ITSS cuando se ha arrojado algo de criterio y rigor a la metodología de Evaluación de Riesgos Psicosociales (ER) a emplear.

Las empresas asustadas, los Técnicos a veces ignorantes y los Inspectores principiantes, generan un cóctel de confusión acerca de los instrumentos, herramientas y alcances que de los cuestionarios se hace.

Hoy vamos a hablar del TST, Test de Salud Total de Langner-Amiel,  un cuestionario formado por 22 ítems de salud percibida que nos aporta indicadores del estado de salud a través de sintomatología psicosomática y depresivo-neurótica, que pueden estar asociados a las condiciones de trabajo NTP 421.

Como Técnicos de PRL debemos, en primer lugar, afrontar la ER Psicosociales como una investigación a llevar a cabo donde los cuestionarios suponen un valioso instrumento de Screening para focalizar los recursos en el análisis de aquellos factores de riesgo sobre los que se ha detectado una inadecuada exposición.

Como TPRL, si usted emplea el TST, interpretaría que si un trabajador obtiene  un resultado negativo significativo (T≥8) las conclusiones serían:

1) El estado de salud de ese trabajador no es bueno y,

2) Parte de las causas de esa falta de salud pueden ser debidas a factores de riesgo psicosocial dentro de la empresa.

Una vez administrado, se hace necesario que se tomen las medidas oportunas por parte de la empresa para minimizar los factores de riesgo concretos que han contribuido a que dicho trabajador carezca de un buen estado de salud.

Pero, ¿Cómo seguimos? No lo podemos saber…

Y no lo podemos saber porque el TST no nos dice cuáles son esos factores de riesgo con alta exposición, no nos proporciona argumentación estadística ni total ni comparativa sobre cuáles son los factores sobre los que deberíamos actuar.

En la misma NTP 421 se aclara: “En caso de resultar significativos los resultados del test, en el ámbito del trabajo, habrá que plantearse examinar parámetros en relación a: las exigencias del trabajo, el control del mismo, tanto en las necesidades formativas como en la capacidad de decidir por parte del trabajador, y al apoyo social, tanto en relación a compañeros como a superiores…”  y añade “Esencialmente se consigue fotografiar una situación. Se aconseja acompañarlo de evaluaciones complementarias de condiciones psicosociales específicas, según los resultados, su análisis y el posterior planteamiento de hipótesis”.

Como TPRL nos tocaría ahora utilizar un instrumento específico (ISTAS, FPSICO etc…) para evaluar los factores de riesgo psicosociales en profundidad. Lo curioso es, que estos instrumentos específicos normalmente son considerados a su vez  por los expertos en metodología de evaluación psicosocial cómo fotografías instantáneas o pruebas de screening que requieren siempre un análisis más profundo y cualitativo de los resultados que arrojan.

Por lo tanto, en general, podemos considerar el TST  como una prueba de screening sobre el estado general de salud de una persona y a la vez, como una prueba de Pre-screening con respecto a una evaluación de factores psicosociales en una empresa.

Nuestra recomendación, emplear desde el inicio un instrumento de ER Psicosociales recogido en la Guía de Actuación de la ITSS, donde como hipótesis tras la prescripción del cuestionario, se plantea la presencia de disfuncionalidades de factores organizativos de riesgo sobre los que se debe llevar a cabo una investigación en profundidad y que permite el diseño de medidas preventivas colectivas y adecuadas.

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