Medir el grado de satisfacción de los trabajadores hoy día se hace necesario en cualquier organización que quiera seguir avanzando en términos de eficiencia e innovación.

Cuando la visión de la empresa es un compromiso adquirido por todos, sus resultados no sólo mejoran en términos de eficacia y eficiencia, sino que las relaciones con su entorno se optimizan notablemente. Hacia fuera, reflejando una propuesta de valor de la empresa que afianza sus relaciones con terceros y que incide positivamente en el desempeño y las actuaciones de futuro. Hacia dentro, motivando y energizando a los equipos de trabajo a través de un fuerte sentimiento de identificación que permite el desarrollo potencial de la organización.

Es necesario implicar a la plantilla para fomentar la pertenencia al grupo, para que se sientan satisfechos, orientados, respetados, integrados, comprometidos y positivos.

Beneficios: se reduce el absentismo, la conflictividad, el malestar generado por la incertidumbre, y se consigue que el empleado sea embajador de nuestra marca.