8 Trucos para combatir a un compañero tóxico

toxico

Vamos a describir qué son y cómo se comportan los empleados “tóxicos” en las organizaciones, con el fin de no caer en estos roles y si los detectamos en otros, saber autoprotegernos.

Todos hemos tenido en las empresas pasadas o actuales algún que otro compañero con el que “no poder trabajar” y perder los nervios frente a su simple presenciao frente a su comportamiento. Este tipo de personas no suelen sumar al grupo, sino que restan, no benefician ni dejan avanzar, sino que por el contrario frenan y desmotivan. Son personas que atacan directamente al clima laboral de la empresa, y además si hay deficiencias en la gestión de equipos de la empresa puede ser complicado detectar los casos para paliar el problema.

En ocasiones, ante este tipo de personas la empresa se enfrenta a las siguientes dudas: ¿debería emplear esfuerzos en modificar la conducta de la persona tóxica o debería proceder al despido?

Aunque hay mucha bibliografía ya escrita y se pueden encontrar muchos tipos y clasificaciones, he intentado hacer unlistado de los que encuentro más significativos, incluso he agrupado categorías que seguro todos reconocemos (en algunos hay aclaraciones y otros no las necesitan):

  • El que teme ser despedido: no tiene miedo puntual por la crisis por ejemplo, sino que siente que no es apto para su puesto y goza de eterna inseguridad.
  • El perdedor: tiene una mentalidad de fracasado y un negativismo pleno.
  • El chismoso, el agitador: hay que distinguir entre los inofensivos y los maliciosos.
  • El psicópata
  • El provocador de conflictos.
  • El vago, holgazán e incompetente.
  • El que hace fraudes, mentiras o robos.
  • El que pierde el tiempo intencionadamente.
  • El que trata de pelear contra sus superiores: piensa que el jefe es el enemigo sistemáticamente.
  • Los soberbios, arrogantes e impertinentes.
  • El intocable: es el que se construye una relación cercana con algún mando poderoso y recibe tratamiento diferencial por ello.
  • El renegado: es el que no sigue las reglas, siempre va a intentar hacer las cosas a su modo, pudiendo llegar a poner en peligro la seguridad de la empresa.
  • El mal jefe: puede englobar algunas de las características que estamos nombrando y hace que caiga todo en cadena hacia su equipo. Contamina mucho más que un empleado tóxico que no tenga equipo a su cargo.

 

Si bien es una elección personal tratar de desviar los estados de ánimo negativos de los demás, no siempre es tarea fácil. Las emociones son contagiosas y estamos programados para sentir empatía con quienes nos rodean y para estar en sintonía con sus emociones.

Podemos ver cómo la gente tóxica es muy perniciosa para el grupo, e influencia notablemente en la realidad psicosocial de la organización, afectando a la salud y al rendimiento de los trabajadores. Es muy importante ser conscientes de lo que tenemos a nuestro alrededor y trabajar siempre para que el entorno sea positivo.

 

Es por ello que proponemos…

8 formas de afrontar o combatir a un compañero “tóxico”:

  1. Descubre tus actitudes actuales hacia la vida en general: toma de decisión de adoptar creencias y actitudes más optimistas.
  2. Aprende a captar la energía a tu alrededor: hay que aprender a sentir cuando estás con alguien tóxico y saber notar de manera consciente cuando estás optimista o hundido para poder tomar medidas al respecto.
  3. Reconoce a los tipos de personalidad tóxica: hay que saber distinguir cuando alguien tiene un mal día o cuando alguien se comporta de una forma negativa de manera permanente en el tiempo.
  4. Echa un vistazo a la compañía que tienes (o atraes): decide de manera objetiva qué personas son saludables para tu bienestar y tranquilidad general.
  5. Escucha en positivo: hemos de ser selectivos en la escucha y enfocarnos a los puntos positivos de una conversación.
  6. Desarrolla una mente positiva: hay que aceptar las cosas pasadas negativas para poder cerrar capítulo y estar receptivo y abierto a hechos actuales y futuros positivos.
  7. Conoce cuáles son tus necesidades y tus deseos: piensa bien en lo que es importante para tí, piensa sobre tus verdaderos gustos, pasiones, etc. Si esto se tiene claro, el entorno no te impedirá conseguir tus metas.
  8. Sé fiel a tus propias creencias y siéntete cómodo contigo mismo: no permitas que otras personas te sirvan como excusa para no llevar a cabo tu meta o creencia. Si eres firme con tus creencias y tienes confianza en ti mismo llegarás a dónde quieres estar.

El control ayuda a las empresas a poder localizar a estos empleados, así que deben mejorar la forma de gestionar los Recursos Humanos, para poder poner fin a las malas prácticas y poder solucionar a tiempo esta clase de conductas indeseables.

La creación de objetivos y las sesiones de control ayudan a las organizaciones a detectar al empleado tóxico de forma directa y sin que sea necesario la acusación de los compañeros, buscando y premiando el cambio de actitud ante el trabajo para que todos sepan lo que se espera de ellos y que la empresa valora sus esfuerzos.

Y para finalizar, dejo en el aire una reflexión sobre este tema: ¿el empleado era tóxico desde antes o se convirtió en ello dentro de la organización? Son dos problemas relacionados pero a la vez diferentes. ¿Fallan las prácticas de reclutamiento y selección en particular o falla la gestión integral de Recursos Humanos una vez incorporada la persona?

En un próximo post hablaremos sobre las organizaciones tóxicas. Igual que hablamos de empleados “tóxicos” también podemos encontrar organizaciones con este mismo adjetivo, que serían aquellas que tienen poca efectividad, cuyos resultados son insatisfactorios y donde los empleados se encuentran en un continuo estado de tensión y estrés (que puede desembocar en el síndrome del Burnout). (Estar quemado)

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