11 claves para un estilo de liderazgo efectivo en tiempos del COVID-19

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¿Cómo mostrar un estilo liderazgo efectivo en tiempos difíciles?

En tiempos difíciles es cuando más importa mostrar un estilo de liderazgo efectivo y adaptado a las circunstancias. El COVID-19 está planteando en distintos niveles (profesional, personal, social…) una serie de situaciones y retos para los que la mayoría de los líderes no estaban preparados, en un entorno diferente, que muestra unas características peculiares:

  • El elevado grado de estrés presentado por los distintos actores del entorno laboral (trabajadores, clientes, proveedores…).
  • Dificultades en la adaptación al trabajo en remoto.
  • La percepción de mayores exigencias a las habituales al tener las personas que compaginar varios roles durante el confinamiento (se es a la vez profesor, cuidador, trabajador…).

Claves para un estilo de liderazgo efectivo

Un buen líder tiene que ser consciente de que en estas situaciones es más difícil que nunca la implementación de medidas y la exigencia de rendimiento a los profesionales de la entidad.

Liderar en estos tiempos de crisis e incertidumbre requiere de dos niveles de actuación complementarios:

1.- Adaptar y revisar nuestros patrones de actuación habituales.

2.- Adquirir nuevas habilidades y estilos que en otros contextos serían secundarios pero que ahora se vuelven fundamentales.

Todos los líderes tienen que crecer en estas dos dimensiones para liderar con éxito en tiempos de crisis. A continuación se facilitan 11 claves para mostrar un estilo de liderazgo efectivo en esta situación:

Aceptación de la incertidumbre y el riesgo de error

Como líder hay que aceptar que en estos tiempos las cosas no son blancas o negras. Hay muchas cuestiones en el aire que no dependen directamente del líder pero que afectan en el rendimiento de todos. No queda otra opción que aceptarlas y hacer todo lo posible para reducir al máximo su impacto en el equipo. Es importante trabajar la tolerancia al cambio; dejar claro las responsabilidades en los equipos y aceptar el denominado error razonado, es decir, una decisión que en su momento se tomó por lo que parecían motivos justificados aunque posteriormente se hayan visto insuficientes.

Flexibilidad

Estos tiempos requieren de un liderazgo flexible. La incertidumbre y los cambios casi diarios de las circunstancias obligan a adaptar de manera continua protocolos y sistemas. Esta flexibilidad requiere de una gran trasparencia y honestidad en la toma de decisiones. Hay que dejar claro a los equipos que se están tomando las mejores decisiones posibles con la información y los medios que se disponen en el momento de la toma. Hay que aclarar que mañana las decisiones podrían ser otras pues entonces puede que se dispongan de nuevos datos que así lo recomiende. Como líder hay que permitirse el cambio así como permitir el cambio en los miembros de los equipos.

Simplicidad

No es tiempo de lujos ni grandilocuencias. El liderazgo en tiempos de incertidumbre requiere de efectividad, inmediatez y cercanía.

Información

Es fundamental mantener una comunicación fluida y diaria. Se recomienda ser sincero, transparente, directo y práctico en la información que se facilita. Mantener la coherencia y el alineamiento en todos los niveles marca la diferencia en el impacto de las actuaciones.

Confiar y delegar

Otro aspecto clave para el éxito en tiempos difíciles es facilitar al equipo todos los materiales y herramientas que necesiten para tomar decisiones. En periodos de cambio es importante dotar al equipo de lo necesario para que puedan adaptarse, confiando completamente en sus decisiones. Es imprescindible dejar las expectativas claras. No preguntar quién tomó la decisión, sino preguntar por qué se tomó esa decisión.

Poner en valor los aprendizajes

En tiempos de cambios e incertidumbres, es muy importante compartir y valorar los aprendizajes del equipo. Facilitar que estos aprendizajes se distribuyan en el resto de los trabajadores y por la organización para que ayuden a tomar las mejores decisiones posibles en cada situación.

Interesarse por la persona

Hay que recordar que todos estamos viviendo situaciones particulares y muy demandantes que generan mucha presión. El líder debe ayudar a que las personas no se rompan y superen estos retos de la mejor manera. Se debe potenciar el autocuidado, asegurando que todos los integrantes de un equipo conocen las nociones básicas de prevención del estrés, ansiedad, cómo lidiar con el duelo y la incertidumbre, etc. Una buena manera de empezar cada conversación es con una pregunta sencilla pero muy potente: ¿cómo estás? Eso sí, hay que evitar respuestas cliché. Se debe priorizar la sinceridad, la confianza y un ambiente seguro para que todo esto se lleve a cabo.

Agradecer

Es muy importante que el líder agradezca a los diferentes grupos de interés su colaboración. Asegurarse de que todos reciben un reconocimiento sincero: tanto los integrantes del equipo propio como otros actores que estén contribuyendo de manera positiva: partners, proveedores, otros departamentos, clientes, etc.

Vigilar la atención

Los equipos se están viendo obligados a tener en cuenta muchos más factores de lo habitual. A las demandas cotidianas de los puestos de trabajo ahora hay que sumar los nuevos protocolos de prevención del COVID: mascarillas, guantes, desinfección, distancia social, etc. Este aumento de la tensión aumenta la probabilidad de sufrir más estrés, incrementar las distracciones y errores/accidentes y, de esa manera, vivir más efectos colaterales dañinos que nadie desea.

Crecimiento continuo

Un buen líder utiliza cualquier oportunidad para fomentar el crecimiento de sus equipos. El gran reto que está suponiendo el COVID es una palanca perfecta para consolidar y hacer crecer los equipos. Un buen líder lo tiene en cuenta para fomentarlo en cada momento.

Planear la vuelta a la normalidad

Poco a poco vamos a ir volviendo a la llamada “nueva normalidad”. El rol del líder es ir planificando esa vuelta para que no cause más problemas y sea lo más fácil para todos. Hay que tener en cuenta que con el COVID hemos dejado muchas cosas atrás que ahora hay que retomar de manera planificada y ordenada. Este es un proceso que no se puede improvisar y que el liderazgo de ir elaborando según se vayan conociendo los datos al respecto.

 

*Artículo escrito por Ginés Haro Pastor. Psicólogo y fundador de www.emprendedorsocial.org que colabora con el  equipo affor

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