Aprender a gestionar nuestras competencias emocionales es clave para liderar equipos con eficacia y de forma saludable. Para ello se requiere un entrenamiento de las competencias emocionales, las cuales no son innatas, individual y desde un enfoque preventivo y formativo.

Nuestro entorno laboral actual exige cada vez más trabajadores con una amplia formación técnica específica y unas habilidades personales desarrolladas que les permitan gestionar situaciones laborales e interpersonales como parte de su desempeño cotidiano. Esto se hace especialmente evidente en puestos con personal a su cargo, ya que de su adecuada gestión dependerá, en gran medida, el rendimiento, el clima y el bienestar de su equipo de trabajo.

En este sentido, una completa evaluación de competencias incluirá habilidades de desempeño de tareas y habilidades directivas, pero también otras de tipo intrapersonal que difícilmente podrán ser abordadas en un grupo de trabajo dentro de la organización.

El Programa individual de Competencias (PICs) contempla un método de trabajo dirigido a potenciar la evolución personal y también profesional, donde se realiza un entrenamiento individual, centrado en cada caso y cada necesidad concreta, siempre desde un enfoque preventivo y formativo.

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   Beneficios

  1. Identificar respuestas conductuales y emocionales inadecuadas y su efecto en el grupo de trabajo y en la propia persona.
  2. Detectar situaciones desencadenantes y esquemas desajustados.
  3. Desarrollar estrategias personales que permitan a los empleados gestionar adecuadamente sus respuestas y las situaciones en que se producen.
  4. Aumentar la tolerancia a la frustración frente a situaciones que escapan a su control o no satisfacen las expectativas de los empleados.
  5. Incrementar del sentimiento de valía y la confianza en sí mismo, como paso necesario para la adecuada gestión de un equipo de trabajo.
Liderazgo Saludable